martes, 30 de junio de 2015

EL COLAPSO DE LA REALIDAD: UN MOTIVO DE ENFERMEDAD


Por Inspiración Femenina

Seguramente a ustedes también les habrá pasado alguna vez, que tras aprender una palabra nueva, ésta parece por todos lados; o que al descubrir una flor que les gusta, comienzan a verla por todas partes. Incluso alguna conocerá bien la experiencia de creer que está embarazada y empezar a encontrarse a mujeres embarazadas por cualquier rincón.
¿Qué es lo que sucede en esos momentos en que sólo vemos aquello en lo que estamos interesados? Quizá sean instantes en los que la realidad colapsa, y la inmensa diversidad que la caracteriza se convierte en homogénea. Una sola posibilidad aparece, y las demás colapsan.

Desgraciadamente estas experiencias no son las únicas en las que vivimos el colapso de la realidad. También nuestra realidad colapsa cuando empezamos a ver sólo lo malo o lo negativo de una situación, una relación o una experiencia. Toda la diversidad, todos los diferentes matices de sensaciones, de vivencias y experiencias acontecidas, de pronto desaparecen y sólo vemos aquello que no nos gusta, aquello que nos incomoda, que nos daña, que nos irrita. Este colapso gravitacional es para las mujeres un motivo habitual de depresión pues sumerge nuestras realidades en callejones sin salida.
También colapsamos la realidad cuando, por el contrario, solo vemos la parte virtuosa, amable, adorable de alguien; cuando sólo contemplamos los pros y no los contras, o cuando únicamente nos fijamos en las posibilidades y no en las dificultades. Esto suele pasarnos a las mujeres en el inicio de una relación, o en el comienzo de un proyecto. No es motivo de depresión, pero sí puede ser terreno abonado para el desengaño. En cualquier caso, vemos que no contemplar toda la realidad, sino sólo una pequeña porción es un permanente motivo de enfermedad.
¿Cómo es posible que la realidad colapse, que nos convirtamos en visionarios sesgados por patrones establecidos?
Los estudiosos del comportamiento de la estructura intima de la materia pasaron mucho tiempo tratando de descifrar el enigma del colapso. Uno de ellos, Schrödinger, se acercó bastante a ello a través de lo que se llamó el colapso de la función de onda. En mecánica cuántica se describen los estado de un sistema, generalmente se les denomina funciones de onda. Las funciones de onda nos describen las múltiples posibilidades que tiene una partícula subatómica de comportarse. Todas esas posibilidades existen a la vez, hasta que la observamos, momento en el cual, todas las posibilidades colapsan, menos una, que es la que podemos llegar a ver.


Schrödinger explicó su teoría con un ejemplo cercano, el famoso ejemplo de un gato que se mete en una caja con un elemento que tiene una probabilidad del 50% de matarlo. Hasta que no abramos la caja, no sabremos si el gato está vivo o está muerto. La cuántica nos dice que mientras que no abramos la caja y observemos al gato, éste está en un estado superpuesto, combinado, del gato vivo y el gato muerto. En el momento en que abrimos la caja, y observamos, de las dos posibilidades que había, una de ellas colapsa y la otra permanece.
Aunque la cuántica vive bien con este tipo de estados, nosotros vemos al gato vivo o al gato muerto pero no en una combinación.  Sólo nos quedamos con una de las partes, la otra desaparece.  Ese hecho se denomina colapso de la función de onda y no tenemos ni idea de cómo o por qué pasa.
Así ocurre en nuestras vidas cotidianas: vemos una parte de la realidad u otra, pero habitualmente nos resulta difícil ver toda la realidad en una amplificación combinada.
Ante este enigma, otro físico cuántico vino a nuestro auxilio: Everett, con su teoría de los múltiples universos. Everett trató de explicar el colapso de la función de onda y lo que propuso es que el colapso en realidad no se daba.   La función de onda nunca colapsa, sino que en el acto de medir el universo, éste se desdobla en tantas ramas como posibilidades existan.  En el caso del gato, al abrir la caja el universo se desdobla en dos ramas, pero pudieran ser muchas más dependiendo de la cantidad de posibilidades.
Entonces lo que ocurre no es que colapse la función de onda sino que nosotros percibimos el estado que está en la rama que nos ha tocado, pero habrá otra copia de nosotros que perciba lo contrario.  Es decir, al abrir la caja del gato, el universo se desdobla en dos partes:
1.     En una vemos el gato vivo.
2.     En otra vemos el gato muerto.
3.     En todas las ramas hay una copia de todo, nosotros, la caja, el gato, etc, y no notamos el desdoblamiento del universo.

El universo sufrirá tantos procesos de división como medidas hagamos sobre estados cuánticos superpuestos y en cada una de ellas se dividirá en tantas ramas como estados que formen la combinación.

Obviamente, todas estas teorías cuánticas no son fáciles de experimentar en el día a día. Pero de algo tiene que servirnos saber que la materia se comporta de ese modo. Nuestras vidas están sometidas a las leyes y criterios newtonianos, en donde la realidad colapsa, y sólo podemos ver una de sus posibilidades, pero ¿qué tal si apostamos por saber que ninguna de las opciones colapsa sino que siguen existiendo en diferentes universos?
De este modo, cuando sintamos que nuestra realidad colapsa porque solo vemos una parte, una porción, una cara, una visión, será más fácil diluir ese callejón sin salida en el que con tanta frecuencia caemos las mujeres y que nos conduce a un estado depresivo con tanta fuerza, que es una afección el doble de frecuente en mujeres que en hombres. Todas las opciones siguen existiendo, aunque nosotras no podamos verlas en ese momento. En algún universo hay una copia de nosotras que está viendo la otra parte de la realidad.
Además, sabemos que es el momento de la observación lo que genera el colapso de la función de onda, o al división en múltiples universos, y también sabemos que observar es, de algún modo, juzgar la realidad. Propongámonos, por tanto, contemplar. Contemplar sin intervenir y sin juzgar lo ocurrido, puede permitirnos seguir viviendo en todas las posibilidades, sin que ninguna de ellas tenga que colapsar. El ejercicio de la contemplación y la meditación puede ayudarnos a aunar todas esas facetas de nosotros mismos para amplificar nuestra consciencia y no quedar atrapados en sectarismos.
Atreverse a vivir bajo ese criterio es dar un salto al vacío misterioso que nos sobrecoge y nos hace libres… para vivir en una realidad cada vez más amplificada.


martes, 23 de junio de 2015

LA DECISIÓN DE VIVIR

Por Inspiración Femenina





Esta semana recibimos un WhatsApp -de los muchos que recibimos a diario-, pero éste en particular nos hizo reflexionar sobre los hábitos (malos hábitos) que tenemos las mujeres en algunos asuntos… hablaba sobre un señor que estuvo en un accidente de avión, y sobrevivió, pero pasó unos minutos convencido de que iba a morir, y lo que aprendió en esos minutos. Entre otras cosas, hablaba de que lo primero que pensó es que todo cambia en un instante, en todo lo que quería hacer y no hizo, a toda la gente a la que quería haberle dicho que la quería y no lo hizo, y que aprendió que no hay que aplazar nada en la vida… decía que ya no tiene vino bueno en su bodega… que cada minuto de la vida hay que disfrutarlo, que vivimos de espaldas a la muerte, sin querer saber nada de ella, pero que cualquier momento puede ser el último.  Su discurso sigue muy interesante, pero éste es el punto que queríamos comentar hoy.
Sí, porque si hay alguien que pospone –a veces indefinidamente- sus sueños, sus ideales, sus pequeños placeres, esa es la mujer. Siempre hay algo urgente del entorno que ocupa nuestra atención y nuestro tiempo, y parece que si nos dedicamos el tiempo a nosotras mismas, estemos siendo egoístas… y nos sentimos culpables. Vamos dejando que pase el tiempo, quizás pensando que ya tendremos tiempo más adelante… cuando los niños crezcan, cuando los padres mejoren o ya no estén, cuando tengamos más holgura económica, cuando… pero, como decía el protagonista de nuestra historia, todo puede cambiar en un instante y puede haber pasado la oportunidad de realizar lo que sentíamos o queríamos; aunque no sea por un accidente, puede cambiar por miles de factores.
Este es un tema que ya hemos tratado en otras ocasiones desde Inspiración Femenina, pero creemos que está bien volverlo a recordar, porque la decisión del cambio, la decisión de hacer lo que sentimos, de disfrutar de lo que hacemos, de reencontrarnos o reinventarnos a nosotras mismas, de evolucionar, de estudiar, de dejar esas historias de miedos, culpas y bajas autoestimas, de tomar las riendas de nuestra vida, etc…, no está reñida con la convivencia en pareja, con el cuidado de los hijos o de los progenitores, con el trabajo o con las relaciones con los amigos. Con lo que está reñida es con la falta de respeto que tenemos hacia nosotras mismas, con el conformismo, con el abandono, con la comodidad, con la resignación, con el estatismo, con la aceptación y el seguimiento de las normas sociales que siguen considerándonos ciudadanas de segunda, aunque legal y públicamente se proclame lo contrario.
No podemos esperar que la sociedad, la cultura o el gobierno nos animen a buscar otras formas de actuar, otras maneras de pensar, a tener otras prioridades, porque las actuales son las que más les benefician, ¡pero a nosotras no!
La decisión de VIVIR y cómo hacerlo, es nuestra. Posponer la vida es morirse un poco cada día.

lunes, 22 de junio de 2015

PINTANDO MANDALAS






Pintar mandalas cuando no sabes qué te depara el Universo luego de dejar una tarea remunerada que hiciste durante 23 años, un sólo mandala pequeño o grande una vez al día, puede evitar un terrible cuadro de stress y angustia.

Estamos acostumbrados a pensar el mundo de la materia, de lo concreto de una sola forma. Y la idea de nuestro sustento básico nos lo proporciona en general la idea que los demás tienen de ello y la idea interior que nosotras también tenemos de ello...

Una manera de extraer esas ideas de sustento material, desde laoriginalidad de cada persona puede ser como no, pintar mandalas todos los días y mágicamente esas ideas irán brotando como plantas.

Resulta ser una manera de decodificar lo aprendido.
Además el pintar con lápices de colores nos conecta con nuestra niñez de ayer y nos la actualiza para “estar en inocencia”. Ese sutil momento de sacarle punta al lápiz... nos hace sentir realmente sin edad cronológica.

Para imaginar, para resolver nuevas maneras de plantarse en la vida, es necesario un estado de “inocencia” que nos permite sentir que lo nuevo realmente es posible y poder ponerle todas las ganas a ese hacer del futuro próximo.

Las dificultades que se presentan para esta tarea es la perseverancia. Ya cuando empieza a suceder la magia de que las ideas brotan y resultan ejecutables, solemos dejar de hacer mandalas. Recomiendo continuar y continuar por un tiempo, sabiendo que nunca nada está realmente terminado ni “logrado”. El utilizar esta herramienta puede ser simplemente un camino de belleza para caminar, como tantos otros.



Adjunto dos artículos que clarifican varios conceptos que sugiero leer antes de empezar. Gracias.






martes, 16 de junio de 2015

NO PERDER LA ALERTA


Por Inspiración Femenina
 
Mirando, hace unos días, un documental sobre la época del Ayatollah Jomeini, porque me interesaba saber que pasó en el mundo árabe para que hoy estemos como estamos, en un momento de la historia en el que parece que el llamado estado islámico se hace cada vez más poderoso y se va expandiendo, como una marea de chapapote, por todo oriente.

Lo que me llamó la atención del documental fueron las palabras de una mujer que no entendía el cambio radical que se había producido en el modo de vivir desde el gobierno del Ayatollah hasta nuestros días. Ella recordaba que años atrás las mujeres no usaban los elementos propios para tapar sus cuerpos y sus caras, y no era motivo de conflicto. Sin embargo hoy en día, una gran parte de las mujeres árabes no se atreven a dejar de usarlo, y otra gran parte de ellas esta convencida de que es palabra de Dios el que deban usarlo, porque está escrito en el Corán.

Los mayores puntos de controversia en las distintas interpretaciones del Corán por parte de las diferentes facciones musulmanas son sin duda alguna los referentes a la mujer y a la guerra. Dos elementos que el varón siempre ha usado para su beneficio, y para obtener poder.

Eso ya lo sabemos de sobra, pero lo que me interesa resaltar es esa regresión a una situación de desidentificación consentida. Comparando con lo que sucede en el mundo visible de la mujer occidental, con respecto a los malos tratos, veía una gran similitud en el modo en como se ha llegado a reinterpretar, en el fondo, como algo bueno. Tanto la desaparición de la imagen de la mujer en el mundo exterior árabe, como los malos tratos de las mujeres en el mundo occidental tienen el mismo elemento mantenedor. Un parasito.

Un parasito que la mujer tiene en su pensamiento y que la hace creer, en un caso, que su cuerpo es culpable porque es seductor y peligroso, y en el otro que ella tiene un defecto que provoca la ira de su amado…Desgraciadamente, en el fondo, tanto la exigencia del hombre musulmán de que la mujer no exista en el exterior, como el maltrato del varón occidental, representan para esas mujeres una muestra de lo mucho que las aman.

Sin embargo, esa regresión en el modo de pensar de la mujer árabe, nos debe alertar a todas las mujeres, porque el parasito es muy largo, y el hombre varón muy inteligente. Las mujeres estamos mucho más desidentificadas que los hombres, por tanto no es raro que cualquier inducción a identificarnos, con lo que sea, nos atraiga.

Hoy, las mujeres occidentales, estamos viviendo un momento de “libertad” al menos aparente, pero no debemos perder la alerta, de que igual que sucedió en el mundo árabe, nosotras también podemos caer en la trampa de una identificación que venga de la mano del hombre varón y que nos aleje de nosotras mismas. Hoy que el panorama de poder cada vez tiene más rostros de mujer debemos mantener la calma, y reflexionar sobre lo que verdaderamente queremos cambiar, y a donde queremos llegar.

jueves, 28 de mayo de 2015

EL PAPA FRANCISCO Y LAS MUJERES


por Milagros García-Bueno

Con motivo de una Audiencia General realizada por el Papa Francisco el pasado 29 de Abril, hemos leído en la revista italiana “Grazia” un artículo donde se cuenta que en dicha audiencia el Papa ha condenado la discriminación de las mujeres: “¿Por qué se da por descontado que las mujeres deban ganar menos que los hombres? Tienen los mismos derechos. La disparidad es un escándalo.” Dice que él ha aprendido a defender la dignidad de las mujeres gracias a su abuela Rosa y que ya en Buenos Aires luchaba contra el machismo típico de la cultura argentina y se interesaba por mujeres y madres, por sus sacrificios, sus dificultades a la hora de hacerse cargo de los hijos y el trabajo, el sufrimiento cuando eran maltratadas o abandonadas por l
os maridos o los padres.
Relata que, ahora también el Pontífice sigue sin estar de acuerdo con el machismo de la comunidad cristiana y en el programa de gobierno, que ha escrito, dice que: “Hay necesidad de alargar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia”. Sin embargo, ante la idea de la posibilidad del sacerdocio por las mujeres dice: “El sacerdocio reservado a los hombres es una cuestión que no se pone en discusión”.
Se dice que en otra entrevista para la revista “Civiltà Cattolica”, critica a las mujeres que pretenden imitar a los hombres: “Temo la solución del “machismo en faldas”, porque en realidad la mujer tiene una estructura diferente a la del hombre. Y sin embargo los discursos que siento sobre los roles de la mujer son a menudo inspirados propiamente de una ideología machista”.
Culmina este artículo diciendo que para el Papa Francisco, la sociedad y la Iglesia deben de dar más espacio a las mujeres, pero respetando su cualidad “el genio femenino”, sin tener que imitar a los hombres y sin tenerlas apartadas. Como dijo el 8 de Marzo pasado “Un mundo donde las mujeres son marginadas es un mundo estéril. Porque las mujeres no solo traen la vida, incluso nos transmiten la capacidad de ver más allá, de entender el mundo con ojos diversos, de sentir las cosas con un corazón más creativo, más paciente, más tierno”.


Pues que cada quién tenga su criterio y esperemos que esta gran Institución, como es la Iglesia Católica, haga algo por las mujeres y no se quede solamente en un mecanismo para atraer feligreses, en estos momentos en que todo está en crisis, incluso la iglesia.

jueves, 21 de mayo de 2015

¿ESPÍRITUS CONFORMADOS ILEGALES?

Por José María y Matilde


Hoy traemos 3 noticias que aunque en principio parece que no tienen nada que ver, trataremos de reflejar qué tienen en común.
La primera versa sobre el cementerio de inmigrantes africanos sin nombre, en el fondo del Mar Mediterráneo: "No eran 700 los inmigrantes que iban en la embarcación que naufragó hace días a 130 km. de las costas de Libia; según narran los supervivientes, los dos niveles de la bodega del barco iban llenos de personas, al parecer mayoritariamente mujeres y niños.
Todo hace suponer que en el pesquero destartalado iban más de 900 inmigrantes, de los cuales sólo ha sido posible salvar a 28 y recuperar 24 cadáveres. El resto se da por desaparecido.”

La segunda noticia es referente a un nuevo documento filtrado sobre el TTIP:
“De acuerdo con una nueva propuesta filtrada de la Comisión Europea en las negociaciones en curso del TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión), las iniciativas legislativas de los estados miembros de la UE tendrán que ser previamente aprobadas en previsión de sus impactos potenciales sobre los intereses de las empresas privadas”

Y todo ello para proteger los intereses económicos del 1% de la población, dueños de las empresas transnacionales, a costa de la VIDA de los seres humanos del planeta, incluso del expolio y destrucción de la misma TIERRA que nos acoge y nos da la vida.
Y una tercera noticia:
100.000 normas en España, que se recogen en 1.200.000 páginas, que asfixian al 99% de la población. Porque es imposible cumplirlas, por puro desconocimiento. Y que nos convierte, a ese 99% de personas, en ILEGALES.
La producción legislativa es de tal magnitud que un ciudadano necesitaría 24 horas del día para leer por encima las miles de páginas de literatura dispositiva que lanzan los organismos.
Hay casi 100.000 normas europeas en vigor. muy complejas y además, cambiantes. Obviamente esto es aplicable, aún sin poder dar datos de otros países por falta de espacio, a cada lugar del planeta donde miremos puesto que el Nuevo Orden Mundial está uniformizando el Planeta.
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La primera noticia nos habla de muertes de inmigrantes africanos, cuyo delito es la pobreza, no tener lo más básico para vivir (según el ministro de AA.EE. español, en entrevista en la Cadena Ser el 19/5/2015, la diferencia de renta entre Europa y África  es de 15 a 1). O que huyen de sus paises por persecución política, o que huyen de la guerra en sus paises, fomentada desde Occidente y que utiliza armas vendidas también por Occidente, que no sólo genera pingues beneficios por este hecho, sino tambien por la posterior reconstrucción necesaria. A esos seres de humanidad  el sistema imperante les llama ilegales.
La segunda nos habla de  los acuerdos económicos de la UE, donde ¡sólo! parece importar lo económico, no lo humano, con la consiguiente pérdida de derechos sociales.
La tercera nos indica la absoluta imposibilidad de cumplir la ley que ese mismo sistema dicta.
Si este sistema contempla lo económico por encima de lo humano, se declara "legalmente" a seres humanos como ilegales. y los que creemos ser legales, ineludiblemente estamos practicando la desobediencia civil, ante la imposibilidad manifiesta de cumplir las leyes, deducimos que finalmente:
 TODAS  Y TODOS SOMOS ILEGALES

Llegados a este punto nos preguntamos ¿acaso la VIDA considera a algún ser de la Creación como ilegal?.
¿Podríamos considerar, por lo dicho anteriormente, que siendo como somos, Espíritus Conformados , ese Poder imperante asfixia cualquier posibilidad de vida tanto de la forma como del espíritu, puesto que vivimos permanentemente en ese miedo que se nos genera desde casi cualquier instancia que miremos?. Miedo a perder el trabajo, miedo a perder mi casa, miedo a perder la salud, miedo a que nos atraquen, MIEDO A PERDER, A PERDER, A PERDER...
Creemos que es urgente que empecemos a plantear y a trasladar nuestra consciencia a otras perspectivas. Pero ¿hacia dónde?, ¿cómo podemos conseguir que entre algo de aire fresco por algún sitio y de alguna manera? para dar cauce a ese proyecto Celeste que somos cada ser y, además, cumplir con ese débito que, como Humanidad, tenemos pendiente: desarrollar el Principio Femenino.
Ese Principio Femenino que genera vida, que custodia, que cuida, que alberga y apoya a cualquier ser. En suma, que es posibilitante y no excluye a nada ni a nadie, que permite a cada ser desarrollar aquello que la Creación pensó para él.
Ya hemos llegado al borde del abismo. Da la sensación que a estas alturas ya sólo queda la opción de la desaparición de nuestra especie ¡pero! también podemos tener el coraje de saltar a ese abismo.
Y un problema muy serio va a ser nuestra propia mente racional que nos impide ver otras posibilidades. Mejor dicho, ese cerebro izquierdo-racional-lineal que tan desarrollado tenemos, frente al hemisferio derecho-emocional-artista.
¡Pero, no nos debemos permitir estar encarcelados por la mitad de nuestro propio cerebro!, ni tan siquiera eso, por ése menos del 10% que hemos desarrollado. Es necesario un esfuerzo, coraje y un cierto desparpajo para tomar consciencia de que en nuestra mente hay algo que es ¡o puede ser! libre.
Puede volar, puede viajar, puede crear, puede, puede, puede... todo aquello que seamos capaces de imaginar. Si hemos sido creados por algo infinito como es LA CREACIÓN, nosotros también tenemos, somos parte, de ese INFINITO.


En lo formal nos movemos, mejor dicho estamos aprisionados, por esa desobediencia civil a la que ya estamos condenados, pero nuestra mente PUEDE crear cualquier posibilidad. Nuestro Espíritu es libre y no hay leyes que puedan someterlo, o así debería ser. ¿Qué sucedería si cada vez mayor cantidad de gente en todo el mundo ejercieran esa capacidad hacia el servicio, hacia la ternura, hacia el arte, hacia la inclusión de cualquier ser humano y no la exclusión, como normalmente hacemos?.
No se trataría de hacer una Revolución social. Cualquier revolución que revisemos sólo ha servido para que unos suplanten a otros en el ejercicio del poder y no hay más que observar cómo está la humanidad. Planteamos una posibilidad: la revolución del propio Espíritu.
Ya sabemos que  cuando algo o alguien cambia, todo el entorno inevitablemente también cambia (ya sea que se hable de organismos, grupos, personas, células, … ).  Eso sería una opción.
¿A alguien le apetece volar?


miércoles, 13 de mayo de 2015

La maga que viajó al futuro y trajo buenas noticias para las mujeres



Recopila : Amapola Mojica
 A través de las redes sociales pude leer esta historia, me llamó la atención,  tanto que desee compartirla.
Soy una mujer de 40 años y me gusta proyectarme al futuro, no por miedo,  si porque me gustaría que la historia de mi generación fuera distinta a la habitual. Me gustaría no repetir la historia de mis abuelas, tías o amigas, o de muchas mujeres que tienen 60, 70, 80 años y no precisamente disfrutan la vida, por causa de su edad y su estilo de vida.
Conozco igualmente algunas mujeres que ya han dado cambios y se atreven a plantear una vida distinta a los estereotipos,  mujeres maduras y ancianas, o como mejor dicho mujeres antiguas.
En el siguiente reportaje se nos relata la propuesta de un grupo de  mujeres buscando, indagando, proponiendo, un estilo de vida diferente. Sus palabras me gustan porque recogen  la experiencia de algunas de ellas, algunas han sido feministas y reflexionan sobre como el ser feminista ha cambiado del siglo pasado para este, se plantean un futuro de jóvenes que ya aprendieron lo que ellas vivieron y pueden generar nuevas propuestas, plantean que hay una evolución en las generaciones de las mujeres. Es un reportaje bello porque las mujeres hablan para todas las edades y las razas, eso siento.. Aprender de lo ya vivido para mirar al futuro, sin prejuicios,  contemplando la historia de la mujer...
LINK
http://www.playgroundmag.net/noticias/actualidad/viajado-vejez-mujeres-buenas-noticias_0_1526247367.html

La maga que viajó al futuro y trajo buenas noticias para las mujeres
Para Thérèse Clerc, la menopáusica rebelde, envejecer es una fiesta
Por: Alba Muñoz, jueves 30 de abril de 2015


Estás desnuda dentro de una bañera blanca. Tu piel parece haber caducado y sobre tu hombro cae un mechón blanco. Tus pies son una extraña caricatura del pasado y lo palpas: nadie ha regado tus pechos durante mucho tiempo. Han pasado 40 años.
De repente te abrazas, te hueles. Cierras los ojos buscando tus huesos jóvenes pero encuentras una sospecha: aún eres libre dentro de tu traje. Sí, aún eres feliz. 
Thérèse Clerc es la bañera blanca, y conversar con ella tiene ciertos efectos.

Esta activista francesa de 86 años está en Barcelona con motivo de la Muestra Internacional de Films de Mujeres. La joven cineasta Adèle Tulli la acompaña: ha rodado un documental sobre su figura titulado Menopause Rebel.
A Thèrese le gusta que la conozcan así, como "la menopáusica rebelde", pero el mote le quita importancia. Thérèse tiene el poder de viajar al futuro, pero sólo al futuro de las mujeres.
A lo largo de su vida lo ha conseguido dos veces. La primera fue en mayo de 1968.
Thérèse se acaba de divorciar de su marido, con quien se había casado a los 20 años. También tenía 4 hijos. De pronto vio cómo las calles de su pueblo se llenaban de jóvenes revolucionarios. Y había mujeres, muchas. Iban despeinadas, gritaban cosas bárbaras que hacían reír: "Eran insolentes como mariposas que acababan de escapar".

Thérèse salió a la calle y se unió a las marchas de los estudiantes, dijo palabrotas, hizo amigos en los sindicatos de izquierdas: decidió que era feminista y que iba a luchar por la libertad de las mujeres. Ella nunca había gozado de tanta: "Era como cambiar de planeta".
Poco tiempo después Thérèse se enfrentó a una situación insólita: de pronto, no le venía la regla. A sus 46 años, había llegado el momento de la menopausia.
No tenía miedo de quedarme embarazada y empecé a disfrutar plenamente de mi sexualidad
Al principio estaba confusa: ¿tenía que sentirse vieja justo en ese momento de liberación? ¿todo había terminado?
Al contrario: "No tenía miedo de quedarme embarazada y empecé a disfrutar plenamente de mi sexualidad: hice el amor con mujeres, con hombres. Un cuerpo liberado responde al placer de una forma asombrosa", ríe.
Pasó el tiempo. Los hijos de Thérèse se marcharon de casa y le dieron 14 nietos. Pero entonces su madre enfermó del corazón y tuvo que quedarse postrada en la cama. Thérèse la cuidó durante los siguientes 5 años.
"Empecé a pensar en mi propia vejez y sólo veía dos opciones: o hacerme vieja y acabar muriendo sola en casa, o ir a una residencia. Ninguna de las dos me pareció bien".
La segunda vez que Thérèse vio el futuro fue el año 2000, después de que su madre falleciera. Imaginó un hogar autogestionado sólo para mujeres donde retirarse y envejecer juntas: "Un lugar donde pudiéramos ser libres, basado en los principios de solidaridad, feminismo, ecología y laicismo". 
La vejez trata mejor a las mujeres que a los hombres. Tenemos entre los muslos un tesoro que se llama clítoris
Al principio todos se reían: "¿Una casa para mujeres viejas? ¡jajaaja! La administración no veía posible un lugar sin hombres. Y eso que las mujeres de mi generación cobran de media un 40% menos que ellos en forma de pensiones".
Todo cambió el verano de 2003: una ola de calor se llevó por delante la vida de 18.900 ancianos franceses. "Pedí al diario Le Monde que me entrevistaran y me dieron un tercio de página. Entonces el alcalde quiso hablar conmigo".
Cuatro años después, la Casa Babayaga abrió sus puertas en el pueblo de Montreuil: en ella viven 21 mujeres con pocos recursos que pagan un alquiler de protección oficial.

También hay zonas comunes abiertas al vecindario donde tienen lugar las actividades de una universidad popular, dedicada principalmente a transformar la percepción social de la vejez:
"Las mujeres viven de media 88 años, eso significa que la mitad de su vida no son fértiles. La sociedad se empeña en enterrarnos después de la menopausia, dejamos de ser productivas y reproductivas".
 Para ella es un momento de liberación: "Los hijos son mayores, los nietos campan y a menos que haya abuelos que cuidar, empieza un tiempo lleno de posibilidades. También seguimos disfrutando de nuestros cuerpos".
La vejez no es una enfermedad. Queremos envejecer de una forma diferente
El sexo en edades avanzadas tiene un gran potencial emancipador para Thérèse: "La vejez trata mejor a las mujeres que a los hombres. Tenemos entre los muslos un tesoro que se llama clítoris. Si hay deseo, nos sirve hasta la muerte".
Asegura, entre risas, que muchas mujeres que asisten a sus reuniones siguen descubriendo que pueden disfrutar del sexo sin su difunto marido: "Algunas incluso descubren el lesbianismo".
En los países occidentales, el envejecimiento progresivo de la población ha dado lugar a una nueva industria que Thérèse percibe como enemiga: "Cuando los médicos ven a alguien mayor, automáticamente ven a un enfermo. Quieren convertinos en clientes del mercado de la tercera edad, basado en la asistencia y la dependencia. La vejez no es una enfermedad, y queremos envejecer de forma diferente".

–¿Qué opina de las jóvenes actuales?
–Ya no tienen que pedir permiso para salir ni actuar. Me gusta cómo se esfuerzan en sus carreras y que no están tan centradas en la maternidad.
–¿Por qué cree que tantas chicas que están a favor de la igualdad entre hombres y mujeres se distancian del feminismo?
– Las feministas del siglo XX éramos muy radicales. Nuestras hijas se hartaron de que sus madres no estuvieran en casa, de oír hablar de la lucha. Puede que no transmitieran la conciencia política como nosotras. Es que en esa época sentíamos el peso de la Historia, ahora es distinto.
–¿Cree que el feminismo ha perdido fuerza?
–Las más jóvenes se dan cuenta de las injusticias, están creando una conciencia nueva. En Francia las Femen están mal vistas, pero a mí me parece bien lo que hacen, sobre todo su guerra contra la iglesia. ¡El pasado 8 de marzo se pasearon por la calle con velo musulmán y los pechos al aire!
–¿Cree que sirve de algo?
–Los hombres luchan con el puño en alto, las mujeres luchamos de forma más suave e inteligente. El camino es largo, pero nuestros cambios perdurarán. Ernst Bloch decía que la utopía es simplemente sembrar las semillas del mañana.
–¿Les da consejos a sus nietas?
–Les digo que allá donde vayan cuenten cuántos hombres y mujeres hay, y los puestos que ocupan. También les digo que estudien para ganar su propio sueldo, esa es la clave de todo. Ya habrá tiempo para príncipes poco encantadores. Pero claro, ¡se enamoran!
Thérèse se despide con una firme sonrisa, llenando a la redactora de besos de metralleta como los de cualquier abuela.

La vejez trata mejor a las mujeres que a los hombres
En el pueblo francés de Montreuil se halla la Casa Babayaga, un hogar autogestionado donde 21 mujeres mayores envejecen juntas.